El tema de estos últimos días y, probablemente, de los siguientes, es el caos absoluto que vive Egipto. En todos los medios vemos los enfrentamientos tanques vs. pedradas, los heridos, las manifestaciones pero, ¿sabemos por qué se manifiestan? ¿sabemos quién es Mubarak?
Pues bien, les presento a Hosni Mubarak : un hombre que se ha escabullido de los escandalos de corrupción de su familia, de altercados políticos… Otro tópico de dictador que, antes de estar en política, ha estado en el ejército. Le vino el cargo “de rebote” al morir el anterior presidente, se mostró encantado con su país y trató de entablar amistad con Estados Unidos, se creó una imagen de pacifista al intentar que Palestina e Israel dejasen de luchar etc. Meros trámites políticos para ganarse al pueblo presentándose como gobernador bondadoso, incluso se llegó a hablar de un lejano acercamiento a la democracia… Con esto lo digo todo, cuando ha tocado la “democracia egipcia” lo siento señores pero se le ve el plumero.
Me di cuenta de esto hace mucho, pero resulta que leyendo el discurso emitido por el susodicho con motivo de los enfrentamientos de su pueblo, podemos llegar a comprender mejor lo que digo.
En el discurso trata de crear cierta complicidad con el pueblo con varias promesas: cambios políticos, atención de las demandas ciudadanas… desde mi punto de vista, hace ver que otorgará una serie de concesiones porque, como él mismo dijo, “solo saldré de Egipto muerto”.
Además cuenta que respeta la libertad de opinión de su pueblo, que cuando su pueblo se manifestaba utilizando la palabra, él escuchaba. Por contra, pone a los violentos como una especie de grupo terrorista que trata de captar al pueblo amigo de la dialéctica.
Es curioso que sea un dictador el que hable de libertad y, más aún “de expresión” cuando no deja ni emitir a Al-Yazira.
Pues bien, si tan raro le parece a este señor lo que hace “su gente”, yo se lo explico: lo único que pide este pueblo es tener esa libertad de verdad, porque esta dictadura (como cualquier otra) se ha basado, no en conseguir adeptos al régimen, sino en someter, muestra de ello es otra perla de su discurso con la que hace ver a “su” pueblo que lo que viene es desconocido, analizando el encabezado completo viene a decir “si esto os parece mal, lo que viene puede ser peor, conformaos”.
En definitiva, Mubarak se ha dedicado a crear el terror en la población, una población silenciosa, sumisa y presa de terror-Mubarak. Pero esa población no quiere callarse más y, con el valor contagiado por Túnez, se ha lanzado a la calle en busca de una vida digna.